La Ministra de Educación presenta el primer Diccionario Normativo de la Lengua de Signos Española

5 de Noviembre de 2008 en Noticias de Sordored

El pasado mes se presenba el primer Diccionario Normativo de la Lengua de Signos Española, DILSE III, una obra desarrollada por la Fundación CNSE con el apoyo de Obra Social Caja Madrid y otras entidades, cuyo principal objetivo es estandarizar una lengua que ya tiene más de 400.000 usuarios en nuestro país.

El acto, presidido por la Ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, ha contado, entre otros, con la asistencia del Presidente de la Fundación CNSE, Luis J. Cañón, la Directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, el Secretario de la RAE, José Manuel Blecua, y la Directora Gerente de Obra Social Caja Madrid, Carmen Contreras.

El diccionario es normativo, de uso y bilingüe (Lengua de Signos Española-castellano) y contiene más 4000 signos. Cada entrada de este diccionario, ofrece una acepción en ambas lenguas, además de una trascripción escrita en SEA (Sistema de Escritura Alfabética de la Lengua de Signos Española) elaborada por la Universidad de Alicante. La acepción en castellano, a su vez, se corresponde con la definición que ofrece el diccionario de la Real Academia Española, entidad que desde su comienzo, ha apoyado este proyecto vital para el futuro de la Lengua de Signos Española.

Disponible en formato DVD, el diccionario también puede consultarse a través de Internet (www.fundacioncnse.org) y de telefonía móvil, una innovadora iniciativa en materia de accesibilidad que resultará de gran utilidad para sus usuarios.

La Lengua de Signos Española (LSE) es una lengua viva, por ello el DILESE III es un diccionario dinámico, en constante evolución en crecimiento para responder a esta realidad. La LSE ha pasado en pocos años de ser una lengua marginada a tener la consideración y el estatus de cualquier otra lengua. Pero el aumento del número de personas usuarias de LSE y la inclusión de esta lengua en cada vez más ámbitos sociales, puede crear cierta confusión si su desarrollo como lengua solo depende del uso individual y no hay una atención y colaboración de toda la comunidad sorda en conjunto, por ello la necesidad e importancia de crear un recurso como éste.

Datos de interés

En España, hay un millón de personas que padecen distintos grados sordera (fuente: INE). De ellas, 7.000 son niños y niñas menores de 6 años.

El número de usuarios de la Lengua de Signos Española y Lengua de Signos Catalana supera las 400.000 personas (fuente: movimiento asociativo). De estos usuarios, alrededor de 150.000 son personas sordas y el resto son oyentes que, por razones familiares, afectivas o profesionales han aprendido dicha lengua.

La lengua de signos, a lo largo de la historia de España, ha sido un idioma proscrito. La práctica totalidad de las personas sordas se han educado en escuelas donde se les prohibía el aprendizaje y el uso de la lengua de signos. La gran mayoría han adquirido muy tarde una lengua con la que poder comunicarse, situación que ha afectado, notablemente, al desarrollo cognitivo y personal de miles de personas sordas en España.

En lo que se refiere a Europa, el Consejo de Europa, el 1 de abril de 2003, instó a sus estados miembros al reconocimiento oficial de las lenguas de signos, como principal vía de integración social para el colectivo europeo de personas sordas. En la recomendación se dice, “la Asamblea reconoce las lenguas de signos como una expresión del valor cultural de Europa. Son una característica de la Lingüística y Herencia Cultural Europea”.

Algunos de los países europeos que han reconocido sus respectivas lenguas de signos son Finlandia, Dinamarca, Suecia, Reino Unido, Irlanda del Norte, Alemania y Portugal. En los parlamentos de Holanda, Bélgica e Islandia se debate acerca de si deben ser reconocidas como lengua oficial o como minoritaria.

Mientras que en otros países europeos, hay un intérprete por cada diez personas sordas, en nuestro país la cifra es de un intérprete por 221 personas.

Obra Social Caja Madrid y el apoyo a proyectos de atención a personas con discapacidad y a sus familias

Obra Social Caja Madrid colabora con distintos proyectos como apoyo a colectivos de personas con discapacidad. Estos proyectos contemplan el apoyo a acciones dirigidas a lograr una mayor autonomía personal y su integración en la vida normalizada, sin olvidar la atención a sus familias.

Fuente: http://www.discapnet.es/Discapnet/Castellano/Actualidad/Noticias/Discapacidad/detalle?id=143651