Romper obstáculos

30 de Agosto de 2009 en Noticias de Sordored

Hay discapacidades que convierten en invisibles a los colectivos que las sufren frente al resto de la sociedad. Bruno Paz lo sabe y lucha por transmitir una imagen positiva de las capacidades y destrezas de los sordos. «Somos personas sin limitaciones, sólo precisamos de algunas medidas para romper con el obstáculo que tenemos para acceder a la comunicación». La compasión o el victimismo están fuera de lugar. Prefiere tomar la iniciativa, motivo por el cual, este joven de Basauri, de 31 años, ha escrito un libro donde informa a las personas sordas y a sus familias de los derechos que les asisten.
Licenciado en Derecho y miembro de la Confederación Estatal de Personas Sordas, CNSE, ha recopilado en un año todos los artículos del ordenamiento jurídico español. Busca compensar la situación de desigualdad social que sufren las personas con esta discapacidad, usuarios de un lenguaje minoritario, el de los signos.
En el libro se recogen derechos que van desde el entorno más cercano hasta otras situaciones relacionadas con el sistema educativo, sanitario, empleo o transporte. Por ejemplo, destaca la obligación que tienen las comunidades de vecinos de costear la instalación de un videoportero automático o cualquier otra medida de accesibilidad si alguno de sus residentes sufre sordera, un precepto que se establece en la ley de propiedad horizontal. También se advierte del derecho a que en ambulatorios y hospitales haya personal con conocimiento de lenguaje de signos y se garantice el acceso de este colectivo a la formación profesional y universitaria.
Los ejemplos de discriminaciones son muy habituales. «Las personas sordas no pueden acceder en igualdad de condiciones a los cursos del INEM. Esta entidad subvenciona a las academias privadas, pero no incluye partidas específicas para contratar a un intérprete de lengua de signos, así que no aceptan a las personas sordas o las excluyen de forma indirecta para no hacer frente a este gasto», critica.
Cumplir la ley
Bruno Paz prefiere ver el futuro con optimismo. «Sólo hay que desarrollar y hacer cumplir la ley que ya existe. Eso es materia de los políticos y jueces». En cuanto a lo que él mismo puede aportar, lo tiene claro. «Me gustaría traducir mi manual a la lengua de signos y grabarlo en un cedé-rom para que sea accesible a todo el colectivo de personas sordas». Por ahora, ha publicado más de 200 ejemplares con el apoyo de su familia y espera reeditarlo más adelante. Además, imparte conferencias por toda la Península.

Fuente: http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090830/vizcaya/romper-obstaculos-20090830.html