La red de empleo de la CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas, cuenta en la actualidad con 36 equipos de empleo especializados que cumplen su labor de intermediación laboral en todas las comunidades autónomas. Toda la red de empleo reunida en Barcelona entre los días 3 y 4 de abril de 2009 tras hacer un análisis de la situación y poner en común buenas practicas en inserción laboral de personas sordas, han llegado a las siguientes conclusiones:
La ley 27/2007 de 23 de octubre, propone un nuevo marco legal y regulador de una actividad necesaria actualmente como es la intermediación laboral para personas sordas, cualquiera que sea su grado de sordera y situación específica, que viene realizándose desde hace más de 10 años a través de los equipos de empleo de las federaciones autonómicas de personas sordas vinculados a la CNSE.
La normalización y expansión de la lengua de signos española y de la lengua de signos catalana, en el ámbito de Cataluña, encuentra un marco adecuado dentro del mercado laboral, como elemento básico y fundamental de desarrollo humano.
Es destacable y necesaria la continuidad y existencia de equipos especializados en inserción laboral para personas sordas. La idiosincrasia del colectivo de personas sordas: el uso de la lengua de signos española o la lengua de signos catalana en el ámbito de Cataluña; las características propias de cada persona sorda según su situación educativa y formativa previa; así como la necesidad de una comunicación plena y eficaz hacen necesaria la existencia de equipos multiprofesionales especializados, contando con profesionales sordos, que garanticen la accesibilidad a la comunicación y a la información así como una orientación adecuada a cada individuo.
Al mismo tiempo la nueva Ley lleva emparejada el crecimiento y desarrollo de nuevos yacimientos de empleo con profesiones vinculadas a la comunidad sorda que en el momento actual necesitan regulación para su normalización, y la creación de itinerarios formativos formales.
La cualificación de las personas sordas sólo se puede alcanzar si dentro de su itinerario formativo cuentan con las condiciones de accesibilidad adecuadas a cada persona sorda, disponiendo de intérpretes de lengua de signos u otras medidas que faciliten la comunicación y acceso a la información.
Las políticas de formación centradas en nuevos yacimientos de empleo innovadores, permiten compensar desigualdades formativas que afectan a las personas sordas colocándolas en igualdad de condiciones para el acceso al empleo.
Los procesos de ayuda y acompañamiento en el desarrollo de competencias personales, sociales y laborales son necesarios para situar a la persona sorda en una posición favorable ante el empleo, posibilitando su acceso y mantenimiento de los puestos de trabajo.
Los poderes públicos deben ser garantes de la igualdad de oportunidades para toda la ciudadanía promoviendo y difundiendo medidas que fomenten la incorporación al mercado laboral de las personas sordas. El conocimiento de estas medidas y la concienciación del empresariado es fundamental para la contratación de personas sordas dentro de la empresa ordinaria.
Es preciso establecer alianzas estratégicas y sinergias con los agentes sociales para luchar conjuntamente por garantizar el acceso al mercado laboral y la promoción profesional de las personas sordas; desarrollar acciones formativas en material laboral; mejorar las condiciones laborales y la adaptación de los puestos de trabajo que ocupan las personas sordas.
La inserción laboral conlleva un componente importante y necesario de trabajar como es la plena participación de las personas sordas en la vida y la dinámica diaria de la empresa, y esto debe pasar por acciones de formación, sensibilización hacia toda la plantilla, favoreciendo de este modo la accesibilidad a la información y la comunicación así como la eliminación de prejuicios y estereotipos sobre las personas sordas.
Todas las acciones en materia de inserción laboral deben incluir la perspectiva de género. Es imprescindible realizar acciones encaminadas a la inserción laboral de la mujer sorda cuya situación ante el empleo es aún más precaria por su doble condición de mujer y de persona sorda.
El avance de las nuevas tecnologías está poniendo a disposición nuevas herramientas que facilitan la supresión de las barreras de acceso a la información y a la comunicación en los diferentes ámbitos de la vida de las personas sordas. La utilización de estas herramientas y su adaptación a los diferentes contextos empresariales favorece la plena inclusión de las personas sordas dentro de los mismos.
La buena gestión de la actividad de inserción y acompañamiento laboral debe enmarcarse dentro de las buenas prácticas de gestión con calidad de manera que se garantice la eficacia y eficiencia del servicio final.
Fuente: http://www.cnse.es/noticia.php?ID=1110