Actores sordo-ciegos toman el centro del escenario en Israel
22 de Abril de 2008 en Noticias de Sordored
Las luces del teatro se atenúan y la audiencia se instala en sus asientos. Usualmente, esto es una indicación para que los actores pronuncien sus primeras líneas. En vez de eso, los integrantes del grupo Nalaga’at comienzan golpeándose y estrechándose las manos unos a otros.
No se trata de una pieza de baile experimental y pretenciosa, sino de un grupo de actores sordo-ciegos que están cautivando audiencias en Israel mediante la mezcla del contacto, la mímica, el lenguaje de señas y la música en escena, en un show estilo cabaret que gira en torno a los sueños y la discapacidad.
Bajo el nombre Not by Bread Alone, la obra pretende inspirar a la audiencia explorando los sueños y ambiciones de los actores y mostrando cómo empujan las fronteras de sus discapacidades.
En Nalaga’at, la primera compañía de teatro profesional del mundo compuesta por sordo-ciegos, sólo tres de los actores pueden hablar. Una de ellos oye un poquito si se le grita directamente al oído, y otros pocos aún conservan parte de su visión. Pero todos se comunican principalmente a través del tacto. Para complicar las cosas, algunos de los actores han inmigrado recientemente de Rusia y sólo conocen el lenguaje de señas ruso. Así que los ensayos pueden ser caóticos.
“Es una locura, es un gran reto y es divertido”, dijo Adina Tal, quien involuntariamente inició el grupo en el 2002, cuando se le pidió que dirigiera un taller de actuación para sordo-ciegos. “Lo que se demuestra aquí es que no hay límites para el espíritu humano”, explicó.
En sólo cinco años, el grupo se ha vuelto profesional: ha recorrido Estados Unidos y Europa y se ha mudado a una pequeña casa nueva en Jaffa, al sur de Tel Aviv.
Nalaga’at no es la única organización que se enfoca en las destrezas que los discapacitados tienen para ofrecer: en Bélgica, una unidad de policías ciegos está usando su agudo oído para ayudar a atrapar terroristas, traficantes de drogas y gángsters.
Pero estos ejemplos son raros y los sordos y ciegos aún luchan por conseguir empleos en muchos países, aún cuando la vida laboral es posible gracias a la tecnología, incluyendo la que convierte los e-mails en braille.
“La mayor barrera es la actitud de los empleadores, quienes asumen que un candidato ciego o sordo no puede hacer el trabajo. Y, a menudo, eso no es cierto”, explica Sue Brown, jefa de campaña de Sense, una organización de caridad para sordo-ciegos de Reino Unido.
Por favor, toque
En el centro de Nalaga’at (cuyo nombre significa “Por favor, toque” en hebreo), la idea es poner de cabeza la vida “normal” dándole poder a sordos y ciegos y empujando la concurrencia —que puede ver y escuchar— más allá de su zona de comodidad.
Quienes visitan el café del centro tienen que pedirle sus bebidas a mesoneros sordos usando lenguaje de señas, mientras el personal ciego conduce a los clientes a sus sitios en un restaurante completamente oscuro.
“Los discapacitados, usualmente, están en una posición en la que tienen que pedirle a la gente ‘por favor, ayúdeme’, ‘por favor, déme esto o aquello’. Aquí ocurre exactamente lo contrario”, indicó Adina Tal.
Muchos de los actores de Nalaga’at tienen el síndrome de Usher, lo que significa que nacieron sordos y que perdieron la vista tiempo después.
Aquí, la línea que divide a judíos y árabes y que corta profundamente el resto de la región parece irrelevante, y los jóvenes con síndrome de Usher de ambos bandos del conflicto se encuentran en grupos de apoyo o trabajan en el café.
Una rubia impresionante
Los actores trasmiten dignidad y un toque cómico con sus retratos de vidas que transcurren en la oscuridad y el silencio.
“Si me dijeras que una rubia impresionante estaba allí, no significaría nada para mí”, bromeó Itzak Hanuna, quien nació ciego y quedó sordo a los once años, tras contraer meningitis.
El grupo trabaja unido en escena. Aquellos que pueden hablar le sirven de traductores a los mudos y aquellos que pueden ver guían a los ciegos. Los ayudantes les dan palmaditas en el hombro a los actores para indicar los aplausos.
Bat-Sheva Ravenseri es sorda, muda y casi totalmente ciega, pero se roba el show pese a no pronunciar ni una palabra.
“Antes del teatro, yo llevaba la vida regular de una sordo-ciega, en la oscuridad y el silencio. No tenía futuro”, le dijo a Reuters mediante un intérprete, quien tradujo las preguntas a lenguaje de señas apretando y golpeando sus manos.
“Quiero mostrar que los ciegos y los sordos también tenemos un montón de fuerza y de amor para dar”, declaró Ravenseri, vistiendo un elegante vestido púrpura y sombras de ojos en combinación para el espectáculo, cuyas entradas se han vendido en su totalidad desde que se estrenó en diciembre del 2007.
“Me gustó la parte en que hablan sobre sus sueños”, declaró Yaffa Feldman, una estudiante neoyorquina que pasa sus vacaciones en Israel. “Me dejó preguntándome qué haría yo si todo lo que tuviera fuesen mis pensamientos y sentimientos”.
Fuente: http://www.nmidigital.com/articulos.asp?Opc=5&vIDArt=5986