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Una joven sorda trabajará para el FBI
Mon, Jun 9th 2008, 20:56
Sandra Collins es una chica sorda del estado de Wisconsin (Estados Unidos) que a sus 22 años ha logrado uno de los sueños de su vida: trabajar en el FBI, el cuerpo de policía más importante del país.
El camino de Sandra no ha sido fácil. Entrar a una organización como el FBI requiere mucho tiempo y esfuerzo. En la escuela para personas sordas de Delavan, Wisconsin destacó como una alumna brillante, tanto en las asignaturas ordinarias, matemáticas ciencias sociales como en las deportivas.
Así, obtuvo las mejores notas de su promoción y llevó a la escuela a una final interestatal de carreras ciclistas. Luego vendría su ingreso en la Universidad de Gallaudet, donde siempre quiso estudiar. Allí prosiguió su brillante carrera académica y amplió sus conocimientos en lenguas de signos. Además de la lengua de signos americana, conoce la española y la italiana.
Ahora que ha conseguido entrar en el FBI, mira confiada al futuro. “Creo que dentro de cien o cincuenta años la sordera no será considerada como una discapacidad. La tecnología estará accesible y disponible para todo el mundo. La sordera será sólo una característica, como tener los ojos azules o marrones, y no una barrera”, señala.
El camino de Sandra no ha sido fácil. Entrar a una organización como el FBI requiere mucho tiempo y esfuerzo. En la escuela para personas sordas de Delavan, Wisconsin destacó como una alumna brillante, tanto en las asignaturas ordinarias, matemáticas ciencias sociales como en las deportivas.
Así, obtuvo las mejores notas de su promoción y llevó a la escuela a una final interestatal de carreras ciclistas. Luego vendría su ingreso en la Universidad de Gallaudet, donde siempre quiso estudiar. Allí prosiguió su brillante carrera académica y amplió sus conocimientos en lenguas de signos. Además de la lengua de signos americana, conoce la española y la italiana.
Ahora que ha conseguido entrar en el FBI, mira confiada al futuro. “Creo que dentro de cien o cincuenta años la sordera no será considerada como una discapacidad. La tecnología estará accesible y disponible para todo el mundo. La sordera será sólo una característica, como tener los ojos azules o marrones, y no una barrera”, señala.