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La ONU reconoce la cultura sorda
Sat, Apr 12th 2008, 01:05
Temas: onu cultura sorda
En 2007 las Naciones Unidas redactaron una Declaración Universal en la que se reconocían los derechos de las personas con discapacidad. El próximo 3 de mayo ese texto entrará en vigor para los países que lo suscribieron, entre los cuales se encuentra España. Las personas sordas serán uno de los colectivos que más se beneficiarán del mismo.
Y es que la Declaración de la ONU es todo un alegato de la cultura sorda y de los derechos del colectivo. En el artículo 2 se define la lengua de signos como idioma, al mismo nivel que cualquier lengua oral. Más adelante, en el artículo 9, se exige que cualquier instalación abierta al público disponga “de intérpretes profesionales de la lengua de signos” para garantizar la accesibilidad de las personas sordas.
El artículo 21 se refiere a la Libertad de Expresión y de Opinión y al Acceso a la Información y en él se insta a los estados a que adopten medidas que permitan ejercer el derecho a la libertad de expresión y opinión en igualdad de condiciones. Para ello, propone “Aceptar y facilitar la utilización de la lengua de signos” y “Reconocer y promover la utilización de la lengua de signos”.
La educación también es un asunto de interés en el Convenio de la ONU. En el artículo 24, se exige a los Estados que aseguren un sistema de educación inclusivo a todos los niveles, y ello pasa necesariamente por “facilitar el aprendizaje de la lengua de signos y la promoción de la identidad lingüística de las personas sordas”.
Además, para hacer efectivo el derecho a la Educación de la personas con discapacidad, la Convención propone que se impulse la presencia en las aulas de profesorado sordo -en el caso de nuestro colectivo-, que sea competente en lengua de signos y pueda, a su vez, formar a otros profesionales que trabajan en todos los niveles del proceso educativo.
En el artículo 29 del texto se garantiza la igualdad de participación en la vida política. De hecho, la Declaración menciona expresamente el derecho de las personas con discapacidad a ser candidatas en las elecciones y “a ocupar puestos públicos”.
También hace referencia a la obligación de promover un ocio y tiempo libre inclusivo, que asegure la participación de todos y todas. Para ello “tanto los programas de televisión, películas, teatro y toda la oferta cultural deben ser plenamente accesibles”.
Por último, se impulsa el arte y la cultura sorda ya que el texto incide en que las personas con discapacidad puedan desarrollar su creatividad en beneficio de toda la sociedad.
Y es que la Declaración de la ONU es todo un alegato de la cultura sorda y de los derechos del colectivo. En el artículo 2 se define la lengua de signos como idioma, al mismo nivel que cualquier lengua oral. Más adelante, en el artículo 9, se exige que cualquier instalación abierta al público disponga “de intérpretes profesionales de la lengua de signos” para garantizar la accesibilidad de las personas sordas.
El artículo 21 se refiere a la Libertad de Expresión y de Opinión y al Acceso a la Información y en él se insta a los estados a que adopten medidas que permitan ejercer el derecho a la libertad de expresión y opinión en igualdad de condiciones. Para ello, propone “Aceptar y facilitar la utilización de la lengua de signos” y “Reconocer y promover la utilización de la lengua de signos”.
La educación también es un asunto de interés en el Convenio de la ONU. En el artículo 24, se exige a los Estados que aseguren un sistema de educación inclusivo a todos los niveles, y ello pasa necesariamente por “facilitar el aprendizaje de la lengua de signos y la promoción de la identidad lingüística de las personas sordas”.
Además, para hacer efectivo el derecho a la Educación de la personas con discapacidad, la Convención propone que se impulse la presencia en las aulas de profesorado sordo -en el caso de nuestro colectivo-, que sea competente en lengua de signos y pueda, a su vez, formar a otros profesionales que trabajan en todos los niveles del proceso educativo.
En el artículo 29 del texto se garantiza la igualdad de participación en la vida política. De hecho, la Declaración menciona expresamente el derecho de las personas con discapacidad a ser candidatas en las elecciones y “a ocupar puestos públicos”.
También hace referencia a la obligación de promover un ocio y tiempo libre inclusivo, que asegure la participación de todos y todas. Para ello “tanto los programas de televisión, películas, teatro y toda la oferta cultural deben ser plenamente accesibles”.
Por último, se impulsa el arte y la cultura sorda ya que el texto incide en que las personas con discapacidad puedan desarrollar su creatividad en beneficio de toda la sociedad.