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Sordos e hipoacúsicos, excluidos a la hora de realizar trámites
Sat, Aug 30th 2008, 11:36
Temas: sordos hipoacúsicos argentina accesibilidad
Colegas: Al no existir intérpretes del lenguaje de señas en las oficinas públicas, a este sector de la comunidad se le dificulta concretar las diligencias básicas que cumplimenta cualquier ciudadano. Piden presencia de, al menos, un experto en ese idioma en las principales dependencias estatales.
Las personas sordas o hipoacúsicas de Corrientes padecen cotidianamente serias dificultades a la hora de realizar trámites de cualquier índole en oficinas o establecimientos públicos o privados. Las barreras comunicacionales -y sociales- se hacen aún más grandes ante la indiferencia o negligencia de quienes aduciendo “no entender” el lenguaje de señas, no les permiten valerse por sí mismos para, por ejemplo: radicar una denuncia, gestionar un DNI o un crédito.
En virtud de ello, este sector de la población y sus familiares reclaman desde hace tiempo la presencia de intérpretes del Lenguaje de Señas Argentina (reconocida como lengua oficial para sordos e hipoacúsicos del país) en las reparticiones estatales y lugares privados de alta afluencia, para poder así lograr la inclusión social e igualdad de condiciones para quienes cuentan con este tipo de dificultades.
En ese contexto, vale decir que en la actualidad se halla en vigencia la Ley Provincial Nº5.746, por la cual “se debe capacitar en Lengua de Señas Argentina como mínimo a una persona perteneciente a cada repartición estatal que tenga contacto con el público”, la misma se encuentra acotada a la realización de trámites oficiales, pero no promueve la igualdad real de oportunidades para los hipoacúsicos en todas las esferas de la sociedad.
La citada normativa no se cumpliría en su totalidad y según lo precisado por fuentes del sector, muchas veces las maestras que educan a sordos e hipoacúsicos deben hacer de intérpretes en causas judiciales o de índole penal ante la inexistencia de personal calificado.
A raíz de ello, fue presentado recientemente en el Senado correntino un proyecto de ley que tiene por objeto establecer que las dependencias del Estado provincial y sus entes autárquicos deberán contar por lo menos con un intérprete de Lenguaje de Señas Argentina. Asimismo, se deberá implementar sistemas de señalización, avisos, información visual y sistemas de alarmas luminosas aptos para su reconocimiento por personas con disminución auditiva, total o parcial.
“El Estado provincial tiene la obligación de crear las bases jurídicas para la adopción de medidas encaminadas a lograr los objetivos de la plena participación y la igualdad de las personas con discapacidad y que las personas con necesidades especiales auditivas, sordos e hipoacúsicos, puedan ejercer los derechos civiles y políticos en un pie de igualdad con los demás ciudadanos”, señala la iniciativa ideada por el senador Horacio Colombo.
Consultada sobre el particular, la vicedirectora de la escuela para sordos e hipoacúsicos Nº9 “Helen Keller”, Maria Griselda Retamero, comentó a “época” que “es un primer paso para respetar al sordo como un integrante de una comunidad minoritaria y no como un discapacitado”.
En ese sentido, la especialista amplió que “hay muchas barreras para derribar como las de la discriminación laboral y social, pero sería un buen comienzo que haya un padrón de intérpretes de lenguaje de señas para asistir a personas con dificultades auditivas cuando deben realizar trámites, comprar algo o cumplimentar cualquier tipo de expediente como todo ciudadano”.
El lenguaje de señas y su historia
El lenguaje de señas, o lengua de signos, es un idioma natural de expresión y configuración gesto-espacial y percepción visual (o incluso táctil), gracias a la cual las personas sordas pueden establecer un canal de información básica para la relación con su entorno social, ya sea conformado por sordos u oyentes.
Mientras que con el lenguaje oral la comunicación se establece en un canal vocal-auditivo, el lenguaje de señas lo hace por un canal gesto-viso-espacial.
Aún cuando las lenguas de señas sean actualmente usadas casi exclusivamente entre las personas con sordera, su origen es tan antiguo como las lenguas orales o incluso más, en la historia de la aparición de la Humanidad, y también han sido y siguen siendo utilizadas por comunidades de oyentes.
De hecho, los amerindios de la región de las Grandes Llanuras de Norte América, usaban una lengua de señas para hacerse entender entre etnias que hablaban lenguas muy diferentes con fonologías extremadamente diversas. El sistema estuvo en uso hasta mucho después de la conquista europea. En el año 1620 Juan de Pablo Bonet publica su “Reduction de las letras y Arte” para enseñar a hablar a los mudos, considerado como el primer tratado moderno de Fonética y Logopedia, en el que se proponía un método de enseñanza oral de los sordos mediante el uso de señas alfabéticas configuradas unimanualmente, divulgando así en toda Europa, y después en todo el mundo, el alfabeto manual, útil para mejorar la comunicación de los sordos y mudos.
Sobre la base del alfabeto divulgado por Bonet, Charles-Michel de l'Épée publica en el siglo XVIII su alfabeto, que básicamente es el que ha llegado hasta la actualidad, siendo conocido internacionalmente como alfabeto manual español.
VICEDIRECTORA DE LA ESCUELA HELEN KELLER: “Lamentablemente hay mucha discriminación”
“La inserción social y laboral del sordomudo aún es difícil en nuestra sociedad, lamentablemente hay mucha discriminación”, dijo la vicedirectora de la escuela Nº 9 Helen Keller, Maria Griselda Retamero.
La docente, que hace más de 25 años trabaja con personas con dificultades auditivas, comentó que “no hay que generalizar, pero el tema de la inclusión de la que tanto se habla aún es una utopía, son muy pocas personas las que tienen la paciencia y buena voluntad de aceptar a un sordo o hipoacúsico en un trabajo”.
“Lo mismo ocurre si un chico quiere inscribirse en un curso de PC, los padres nos cuentan que los profesores le dicen que no se pueden comunicar, que no van a entender, que es difícil explicarle los contenidos. Hay muchos preconceptos y eso sin dudas que dificulta la inclusión de este sector de la comunidad”, sumó la especialista.
En contraposición de quienes toman a sordos e hipoacúsicos como personas discapacitadas mentales, Retamero señaló que “la mayoría de los chicos que se educan en esta escuela no tienen ningún tipo de problemas en el aprendizaje. Sólo se comunican de otra forma, pero eso no es impedimento para que aprendan oficios, sigan estudiando o desempeñen cualquier tipo de función laboral”.
A la escuela Helen Keller asisten actualmente 127 chicos, está institución pública es la única en la región en dictar educación bilingüe. Además durante todo el año reciben alumnos, quienes se educan en jornada completa y cuentan con la copa de leche.
ESTUVO EN LAS OLIMPIADAS DE BEIJING: María Belén Dutto, la ciclista que venció las barreras de la hipoacusia
María Belén Dutto es una ciclista de BMX argentina que es hipoacusia. Participó de las Olimpiadas de Beijing, fue una de las 16 ciclistas que llegó a la semifinal de BMX femenina celebrada el pasado jueves 22 de agosto.
En las competiciones siempre fue asistida por una voluntaria que le dio un toque en la espalda para avisarle del inicio de la carrera.
"Me dio mucha alegría poder participar en las Olimpiadas de Beijing. Es una gran felicidad y también es mi sueño", declaró la ciclista de 21 años, que a pesar de acabar en séptimo puesto sin pasar a la final, se mostró satisfecha.
A diferencia de sus compañeras de carrera ella tiene que superar una dificultad añadida: perdió el 98% de su capacidad auditiva.
Cuando la atleta tenía 2 años, sus padres ya sabían que su hija tenía un problema de oído. Aun así, insistieron en que estudiara en una escuela convencional, esforzándose mucho para ayudarla a sobrepasar las dificultades.
Cada vez que María participa en alguna competición, el que le ayuda generalmente es su padre, ya que como no puede escuchar el sonido que marca el inicio, éste le avisa tocando su espalda.
En estas Olimpiadas, la encargada de avisar a la ciclista fue una voluntaria.
Esta joven es, sin duda, un ejemplo para cientos de chicos que padecen problemas auditivos.
Las personas sordas o hipoacúsicas de Corrientes padecen cotidianamente serias dificultades a la hora de realizar trámites de cualquier índole en oficinas o establecimientos públicos o privados. Las barreras comunicacionales -y sociales- se hacen aún más grandes ante la indiferencia o negligencia de quienes aduciendo “no entender” el lenguaje de señas, no les permiten valerse por sí mismos para, por ejemplo: radicar una denuncia, gestionar un DNI o un crédito.
En virtud de ello, este sector de la población y sus familiares reclaman desde hace tiempo la presencia de intérpretes del Lenguaje de Señas Argentina (reconocida como lengua oficial para sordos e hipoacúsicos del país) en las reparticiones estatales y lugares privados de alta afluencia, para poder así lograr la inclusión social e igualdad de condiciones para quienes cuentan con este tipo de dificultades.
En ese contexto, vale decir que en la actualidad se halla en vigencia la Ley Provincial Nº5.746, por la cual “se debe capacitar en Lengua de Señas Argentina como mínimo a una persona perteneciente a cada repartición estatal que tenga contacto con el público”, la misma se encuentra acotada a la realización de trámites oficiales, pero no promueve la igualdad real de oportunidades para los hipoacúsicos en todas las esferas de la sociedad.
La citada normativa no se cumpliría en su totalidad y según lo precisado por fuentes del sector, muchas veces las maestras que educan a sordos e hipoacúsicos deben hacer de intérpretes en causas judiciales o de índole penal ante la inexistencia de personal calificado.
A raíz de ello, fue presentado recientemente en el Senado correntino un proyecto de ley que tiene por objeto establecer que las dependencias del Estado provincial y sus entes autárquicos deberán contar por lo menos con un intérprete de Lenguaje de Señas Argentina. Asimismo, se deberá implementar sistemas de señalización, avisos, información visual y sistemas de alarmas luminosas aptos para su reconocimiento por personas con disminución auditiva, total o parcial.
“El Estado provincial tiene la obligación de crear las bases jurídicas para la adopción de medidas encaminadas a lograr los objetivos de la plena participación y la igualdad de las personas con discapacidad y que las personas con necesidades especiales auditivas, sordos e hipoacúsicos, puedan ejercer los derechos civiles y políticos en un pie de igualdad con los demás ciudadanos”, señala la iniciativa ideada por el senador Horacio Colombo.
Consultada sobre el particular, la vicedirectora de la escuela para sordos e hipoacúsicos Nº9 “Helen Keller”, Maria Griselda Retamero, comentó a “época” que “es un primer paso para respetar al sordo como un integrante de una comunidad minoritaria y no como un discapacitado”.
En ese sentido, la especialista amplió que “hay muchas barreras para derribar como las de la discriminación laboral y social, pero sería un buen comienzo que haya un padrón de intérpretes de lenguaje de señas para asistir a personas con dificultades auditivas cuando deben realizar trámites, comprar algo o cumplimentar cualquier tipo de expediente como todo ciudadano”.
El lenguaje de señas y su historia
El lenguaje de señas, o lengua de signos, es un idioma natural de expresión y configuración gesto-espacial y percepción visual (o incluso táctil), gracias a la cual las personas sordas pueden establecer un canal de información básica para la relación con su entorno social, ya sea conformado por sordos u oyentes.
Mientras que con el lenguaje oral la comunicación se establece en un canal vocal-auditivo, el lenguaje de señas lo hace por un canal gesto-viso-espacial.
Aún cuando las lenguas de señas sean actualmente usadas casi exclusivamente entre las personas con sordera, su origen es tan antiguo como las lenguas orales o incluso más, en la historia de la aparición de la Humanidad, y también han sido y siguen siendo utilizadas por comunidades de oyentes.
De hecho, los amerindios de la región de las Grandes Llanuras de Norte América, usaban una lengua de señas para hacerse entender entre etnias que hablaban lenguas muy diferentes con fonologías extremadamente diversas. El sistema estuvo en uso hasta mucho después de la conquista europea. En el año 1620 Juan de Pablo Bonet publica su “Reduction de las letras y Arte” para enseñar a hablar a los mudos, considerado como el primer tratado moderno de Fonética y Logopedia, en el que se proponía un método de enseñanza oral de los sordos mediante el uso de señas alfabéticas configuradas unimanualmente, divulgando así en toda Europa, y después en todo el mundo, el alfabeto manual, útil para mejorar la comunicación de los sordos y mudos.
Sobre la base del alfabeto divulgado por Bonet, Charles-Michel de l'Épée publica en el siglo XVIII su alfabeto, que básicamente es el que ha llegado hasta la actualidad, siendo conocido internacionalmente como alfabeto manual español.
VICEDIRECTORA DE LA ESCUELA HELEN KELLER: “Lamentablemente hay mucha discriminación”
“La inserción social y laboral del sordomudo aún es difícil en nuestra sociedad, lamentablemente hay mucha discriminación”, dijo la vicedirectora de la escuela Nº 9 Helen Keller, Maria Griselda Retamero.
La docente, que hace más de 25 años trabaja con personas con dificultades auditivas, comentó que “no hay que generalizar, pero el tema de la inclusión de la que tanto se habla aún es una utopía, son muy pocas personas las que tienen la paciencia y buena voluntad de aceptar a un sordo o hipoacúsico en un trabajo”.
“Lo mismo ocurre si un chico quiere inscribirse en un curso de PC, los padres nos cuentan que los profesores le dicen que no se pueden comunicar, que no van a entender, que es difícil explicarle los contenidos. Hay muchos preconceptos y eso sin dudas que dificulta la inclusión de este sector de la comunidad”, sumó la especialista.
En contraposición de quienes toman a sordos e hipoacúsicos como personas discapacitadas mentales, Retamero señaló que “la mayoría de los chicos que se educan en esta escuela no tienen ningún tipo de problemas en el aprendizaje. Sólo se comunican de otra forma, pero eso no es impedimento para que aprendan oficios, sigan estudiando o desempeñen cualquier tipo de función laboral”.
A la escuela Helen Keller asisten actualmente 127 chicos, está institución pública es la única en la región en dictar educación bilingüe. Además durante todo el año reciben alumnos, quienes se educan en jornada completa y cuentan con la copa de leche.
ESTUVO EN LAS OLIMPIADAS DE BEIJING: María Belén Dutto, la ciclista que venció las barreras de la hipoacusia
María Belén Dutto es una ciclista de BMX argentina que es hipoacusia. Participó de las Olimpiadas de Beijing, fue una de las 16 ciclistas que llegó a la semifinal de BMX femenina celebrada el pasado jueves 22 de agosto.
En las competiciones siempre fue asistida por una voluntaria que le dio un toque en la espalda para avisarle del inicio de la carrera.
"Me dio mucha alegría poder participar en las Olimpiadas de Beijing. Es una gran felicidad y también es mi sueño", declaró la ciclista de 21 años, que a pesar de acabar en séptimo puesto sin pasar a la final, se mostró satisfecha.
A diferencia de sus compañeras de carrera ella tiene que superar una dificultad añadida: perdió el 98% de su capacidad auditiva.
Cuando la atleta tenía 2 años, sus padres ya sabían que su hija tenía un problema de oído. Aun así, insistieron en que estudiara en una escuela convencional, esforzándose mucho para ayudarla a sobrepasar las dificultades.
Cada vez que María participa en alguna competición, el que le ayuda generalmente es su padre, ya que como no puede escuchar el sonido que marca el inicio, éste le avisa tocando su espalda.
En estas Olimpiadas, la encargada de avisar a la ciclista fue una voluntaria.
Esta joven es, sin duda, un ejemplo para cientos de chicos que padecen problemas auditivos.
Visto en: http://www.corrientesnoticias.com.ar/interior.php?nid=120019