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Los sordos ecuatorianos piden que se prepare a intérpretes
Fri, Nov 7th 2008, 17:08
Temas: ecuador intérpretes
Según datos del Consejo Nacional de Discapacidades (Conadis), en Ecuador existen 213 mil personas con discapacidad auditiva en todo el país. Pero estos casos han aumentado en los últimos años en un 2%, especialmente en El Oro, Carchi y Galápagos.
Por cada sordo, al menos un familiar aprende el lenguaje de señas, pero cuando el discapacitado sale del hogar, vuelve a encontrarse con problemas porque “afuera” apenas un 10% de quienes les ayudaron a superar su discapacidad se ofrece a continuar social y cotidianamente como intérprete.
Vinicio Baquero, presidente de la Federación Nacional de Personas Sordas del Ecuador (Fenasec), afirma que son precisamente las localidades en las que ha habido un aumento de personas sordas las que menos atención y capacitación han recibido sobre educación y convivencia con ellos.
El presidente de la Fenasec explica que esta organización surge por la necesidad de las personas sordas de organizarse, debido a las dificultades que han tenido que enfrentar.
El trabajo de la asociación está avalado por la Federación Mundial de Personas Sordas, la cual ha contribuido al reconocimiento de los derechos de este grupo y para brindar el acceso a salud, educación, formación profesional, trabajo, cultura y al uso de la lengua de señas como su lengua oficial.
Este último punto referido al lenguaje que les permite a los sordos tener una comunicación más fluida fue un punto a tratar en el segundo Congreso Mundial de Personas Sordas que se dio en Quito, el pasado viernes.
Feliciano Solá, vicepresidente de la Federación Mundial de Personas Sordas, comenta que en Ecuador el tema de acceso a la educación si bien está iniciando, ya aparecen dificultades, porque “no existe un servicio de intérpretes, que ayude a la enseñanza de niños, niñas y familias con problemas auditivos o que tienen en su familia alguna persona con esa discapacidad”.
El tema de los intérpretes, añade Yajaira Escudero, quien se desempeña en estas funciones, es “aún muy incipiente en el país, ya que no hay escuelas de formación de intérpretes y menos aún universidades o institutos que certifiquen un título de esta índole”.
Ella añade que en el Ecuador existen intérpretes, pero la mayoría son hijos oyentes de padres sordos u oyentes que son amigos de personas sordas, pero carecen de una titulación o de una certificación de intérpretes. Por eso considera urgente crear una escuela de intérpretes, ya que “los padres llegan a atosigar a los niños pidiéndoles que les sirvan de enlace con los demás”.
Este es un tema que, según el psicólogo infantil Pablo Hernández, indudablemente debe priorizarse. Él explica que los hijos de padres sordos llegan a crear un síndrome de antipatía ante esta discapacidad, ya que son forzados a convertirse “en una herramienta de comunicación para sus padres”.
Hernández asegura que los niños oyentes, hijos de padres sordos, deben ser tratados como “niños normales” y para ello se debe hacer un trabajo de fondo con los padres para que no los utilicen.
Por su parte, Solá dice que se plantea la formación de intérpretes y la entrega de certificaciones que den el aval legal para trabajar como tal. “Pero debe ser el Gobierno el que asuma esta obligación”.
Esto se planteó también en el congreso internacional desarrollado la semana pasada, aunque el objetivo principal, según Baquero, fue dar información y servir como un espacio de intercambio de experiencias de cómo funcionan en otros países los servicios de intérpretes.
El Vicepresidente de la Federación Mundial de Sordos añade que ya que en Ecuador no existe un servicio de intérpretes, desde España se ha trasladado el modelo “para que con el tiempo podamos colaborar con el territorio ecuatoriano y se pueda constituir un servicio de intérpretes con la ayuda económica
estatal”.
Y aunque por lo pronto no hay proyectos específicos, sí se está elaborando un preproyecto global para ver cómo está la situación educativa entre las 7 secretarías regionales que tiene la federación.
En el país se va a iniciar un proceso de capacitación a padres de espacios rurales y pueblos pequeños, en donde no existe sistemas de información.
Por ahora ya se avanzó en el mejoramiento de la educación de las personas con discapacidad auditiva con la publicación del Diccionario Ecuatoriano de Lenguaje de Señas, que fue hecho por la comunidad de sordos para lograr unificar los significados con las señas. El diccionario se culminó en 2007, pero la Fenasec espera que el Gobierno financie la impresión para repartirlos a nivel nacional.
Por cada sordo, al menos un familiar aprende el lenguaje de señas, pero cuando el discapacitado sale del hogar, vuelve a encontrarse con problemas porque “afuera” apenas un 10% de quienes les ayudaron a superar su discapacidad se ofrece a continuar social y cotidianamente como intérprete.
Vinicio Baquero, presidente de la Federación Nacional de Personas Sordas del Ecuador (Fenasec), afirma que son precisamente las localidades en las que ha habido un aumento de personas sordas las que menos atención y capacitación han recibido sobre educación y convivencia con ellos.
El presidente de la Fenasec explica que esta organización surge por la necesidad de las personas sordas de organizarse, debido a las dificultades que han tenido que enfrentar.
El trabajo de la asociación está avalado por la Federación Mundial de Personas Sordas, la cual ha contribuido al reconocimiento de los derechos de este grupo y para brindar el acceso a salud, educación, formación profesional, trabajo, cultura y al uso de la lengua de señas como su lengua oficial.
Este último punto referido al lenguaje que les permite a los sordos tener una comunicación más fluida fue un punto a tratar en el segundo Congreso Mundial de Personas Sordas que se dio en Quito, el pasado viernes.
Feliciano Solá, vicepresidente de la Federación Mundial de Personas Sordas, comenta que en Ecuador el tema de acceso a la educación si bien está iniciando, ya aparecen dificultades, porque “no existe un servicio de intérpretes, que ayude a la enseñanza de niños, niñas y familias con problemas auditivos o que tienen en su familia alguna persona con esa discapacidad”.
El tema de los intérpretes, añade Yajaira Escudero, quien se desempeña en estas funciones, es “aún muy incipiente en el país, ya que no hay escuelas de formación de intérpretes y menos aún universidades o institutos que certifiquen un título de esta índole”.
Ella añade que en el Ecuador existen intérpretes, pero la mayoría son hijos oyentes de padres sordos u oyentes que son amigos de personas sordas, pero carecen de una titulación o de una certificación de intérpretes. Por eso considera urgente crear una escuela de intérpretes, ya que “los padres llegan a atosigar a los niños pidiéndoles que les sirvan de enlace con los demás”.
Este es un tema que, según el psicólogo infantil Pablo Hernández, indudablemente debe priorizarse. Él explica que los hijos de padres sordos llegan a crear un síndrome de antipatía ante esta discapacidad, ya que son forzados a convertirse “en una herramienta de comunicación para sus padres”.
Hernández asegura que los niños oyentes, hijos de padres sordos, deben ser tratados como “niños normales” y para ello se debe hacer un trabajo de fondo con los padres para que no los utilicen.
Por su parte, Solá dice que se plantea la formación de intérpretes y la entrega de certificaciones que den el aval legal para trabajar como tal. “Pero debe ser el Gobierno el que asuma esta obligación”.
Esto se planteó también en el congreso internacional desarrollado la semana pasada, aunque el objetivo principal, según Baquero, fue dar información y servir como un espacio de intercambio de experiencias de cómo funcionan en otros países los servicios de intérpretes.
El Vicepresidente de la Federación Mundial de Sordos añade que ya que en Ecuador no existe un servicio de intérpretes, desde España se ha trasladado el modelo “para que con el tiempo podamos colaborar con el territorio ecuatoriano y se pueda constituir un servicio de intérpretes con la ayuda económica
estatal”.
Y aunque por lo pronto no hay proyectos específicos, sí se está elaborando un preproyecto global para ver cómo está la situación educativa entre las 7 secretarías regionales que tiene la federación.
En el país se va a iniciar un proceso de capacitación a padres de espacios rurales y pueblos pequeños, en donde no existe sistemas de información.
Por ahora ya se avanzó en el mejoramiento de la educación de las personas con discapacidad auditiva con la publicación del Diccionario Ecuatoriano de Lenguaje de Señas, que fue hecho por la comunidad de sordos para lograr unificar los significados con las señas. El diccionario se culminó en 2007, pero la Fenasec espera que el Gobierno financie la impresión para repartirlos a nivel nacional.